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Una sentencia del Tribunal Supremo de India permite a las menores casadas denunciar a sus maridos por violación

13 de Octubre de 2017 | Mujer, Nuevas tecnologías y comunicación

El Tribunal Supremo de India ha sentenciado que el sexo entre un hombre y su mujer siendo menor de edad es considerado delito de violación. Un gran paso importante para las mujeres en una sociedad en la que continúan con opresión y bajo trabas sociales que todavía se observan en el país.

A pesar de existir una ley en la que se establecía que el sexo con una menor de 18 años era considerado delito, una contradicción se observaba al determinar como posible el sexo en un matrimonio si las esposas tenían al menos 15 años. Una cláusula que restringía a las mujeres de su derecho a manifestar una denuncia por agresión sexual.

La organización Pensamiento Independiente llevó ante la Justicia tales contradicciones alegando que la sentencia corrige un “error histórico contra las niñas”. A partir de ahora, las menores podrán denunciar a sus maridos por agresión en el periodo de un año desde la misma.

El gobierno había considerado hasta entonces con buenos ojos el permiso de sexo entre esposas menores debido a que se trata de la protección de la institución del matrimonio, un pilar que consideran fundamental en la sociedad india.  Los jueces del Supremo, por su parte, aprovecharon la ocasión para manifestar su preocupación por las menores en este tipo de matrimonios y pidieron al gobierno nacional y autoridades estatales medidas para controlar algo que es ilegal y que ha llegado a puntos muy extensos en el país.

Un avance que todavía debe permanecer en aumento. La sentencia del Tribunal Supremo permite a una mujer casada denunciar que está siendo violada por su marido hasta que cumpla los 18 años. A partir de esas, la cláusula queda abolida y no se considera violación cualquier tipo de abuso sexual.

Esta nueva ley va a suponer dificultades establecer un diálogo abierto ya que la sociedad india considera como tabú este tipo de violaciones y muchas de las mujeres están obligadas a guardar silencio acerca de todo lo que ocurra en su hogar.