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Mueren miles de mujeres por complicaciones del embarazo

16 de Septiembre de 2015 | Todas

El Estado Mundial de la Infancia 2009 es el último informe de UNICEF que destaca entre sus conclusiones los riesgos que sufren las mujeres en los países en desarrollo durante el ambarazo y el parto.
Según este informe, las mujeres de los países menos adelantados del mundo tienen 300 veces más posibilidades de morir durante el parto o debido a complicaciones derivadas del embarazo.
Al mismo tiempo, los niños y niñas nacidos en un país en desarrollo tienen 14 veces más probabilidades de morir durante su primer mes de vida que un niño o niña nacido en un país industrializado.
La salud y la supervivencia de las madres y de sus recién nacidos están vinculadas entre sí y muchas de las intervenciones que salvan las vidas de las madres primerizas benefician también a sus recién nacidos.
Tanto las madres como los recién nacidos son muy vulnerables durante los primeros días y semanas posteriores al nacimiento, un momento fundamental para realizar intervenciones vitales como organizar visitas posnatales, aplicar una higiene apropiada y prestar orientación sobre los síntomas de peligro relacionados con la salud materna y neonatal.
Aunque muchos países en desarrollo han logrado en los últimos años grandes progresos para mejorar la tasa de supervivencia infantil, los avances han sido inferiores en la reducción de la tasa de mortalidad materna.
En el mundo en desarrollo, el riesgo que una mujer padece durante toda su vida de morir por causas relacionadas con la maternidad es de 1 entre 76, en comparación con la probabilidad de 1 entre 8.000 en el caso de las mujeres de los países industrializados. Aproximadamente el 99% de las muertes mundiales derivadas del embarazo y de sus complicaciones se producen en el mundo en desarrollo, donde tener un hijo sigue siendo uno de los riesgos de salud más graves que corren las mujeres. La gran mayoría de estas muertes se producen en África y en Asia, donde las elevadas tasas de fecundidad, una escasez de personal capacitado y unos sistemas de salud ineficientes representan una tragedia para muchas mujeres jóvenes. Los 10 países donde el riesgo de mortalidad materna durante toda la vida es mayor son Níger, Afganistán, Sierra Leona, Chad, Angola, Liberia, Somalia, la República Democrática del Congo, Guinea-Bissau y Malí.
Para reducir la mortalidad materna e infantil, el informe recomienda la administración de servicios esenciales por medio de sistemas de salud que integren una atención continua en el hogar y la comunidad, y mediante intervenciones ambulatorias y en establecimientos sanitarios. Este concepto de atención continua va más allá de la importancia que se ha concedido tradicionalmente a las intervenciones individuales relacionadas con enfermedades específicas, y en lugar de ello ofrece un modelo de atención primaria de la salud que abarca todas las etapas de la salud materna, neonatal e infantil.
El informe concluye que los servicios de salud son más eficaces en un entorno propicio que promueva la autonomía, la protección y la educación de la mujer.