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Intervida El Salvador ofrece apoyo a 4.500 personas tras el paso del huracán Ida

16 de Septiembre de 2015 | Todas

Barcelona (25/11/09). Tras evaluar los daños ocasionados por el huracán Ida, Intervida El Salvador ha empezado a trabajar en coordinación con diversas instituciones locales, nacionales e internacionales para aliviar la situación de unas 4.500 personas de los departamentos de La Paz y San Vicente, dos de las zonas más devastadas de país, donde la organización lleva a cabo proyectos de cooperación desde 2003 y 2004 respectivamente.

Junto con la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la organización ha comenzado a prestar apoyo en la distribución de artículos de primera necesidad y alimentos en 29 albergues de San Vicente y La Paz.

Asimismo, en coordinación con el Instituto Salvadoreño de Niñez y Adolescencia (ISNA) y las oenegés Save the Children, Plan Internacional y World Vision, se está prestando atención emocional a la población infantil, adolescente y sus familias, con el objetivo de canalizar las emociones surgidas de las experiencias negativas vividas. De la mano de esta institución, Intervida también colabora en la activación de un sistema de monitoreo y seguimiento de Protección integral de la niñez y adolescencia en los albergues de los departamentos de San Vicente y La Paz.

Por otro lado, desde la organización se están apoyando las actividades del Ministerio de Salud de El Salvador junto con otras organizaciones, a partir de diversas dotaciones de personal médico y medicamentos.

A día de hoy se ha contabilizado que las inundaciones provocadas por el huracán Ida han causado la muerte de 198 personas en todo el país y todavía 80 permanecen desaparecidas. El departamento de San Vicente es donde más fallecidos ha habido, con un total de 89, ya que el desprendimiento de parte del volcán Chinchontepec provocó un alud de tierra que enterró a cientos de personas y destruyó decenas de viviendas. Le sigue San Salvador con un total de 84 fallecidos.

Mientras continúan cuantificándose los daños, los equipos de Intervida en la zona trabajan de forma conjunta con la Red de oenegés de patrocinio en la obtención de datos sobre las áreas afectadas y las personas refugiadas, a fin de cubrir las necesidades más inmediatas de la población. Se está recogiendo información demográfica desagregada por sexo y edades; así como sobre el número de albergues, su ubicación y responsables; los referentes institucionales de Protección Civil existentes en los municipios; y las instituciones que apoyan cada una de las zonas y el tipo de ayuda que ofrecen.

El Ministerio de Gobernación y la Comisión Nacional de Protección Civil de El Salvador han lanzado una llamada a empresas, organismos internacionales, oenegés y gobiernos para unir esfuerzos y afrontar la catástrofe.

Cada vez más vulnerables ante los desastres
La vulnerabilidad en El Salvador ha aumentado durante el último siglo debido a diversas causas sociodemográficas y se ha agudizado con el crecimiento de la población y la aparición de ciudades desordenadas y desmedidas. Además, la poca armonía entre el crecimiento poblacional y los recursos naturales ha hecho que las inundaciones resulten como los desastres más recurrentes a lo largo del siglo.

Todo esto quedó en evidencia entre el sábado 7 y el domingo 8 de noviembre cuando, en cuatro horas de lluvia, El Salvador sufrió el desbordamiento de 12 ríos grandes, 108 deslizamientos de tierra y 13 inundaciones. Las tormentas destruyeron, según las autoridades han confirmado hasta el momento, cerca de dos mil casas, causaron la muerte de 192 personas y el desplazamiento de más de 14.000.

Los desastres producto de las precipitaciones asociadas al huracán Ida –que llevaron a que se declarara en Estado de Calamidad y se decretaran dos días de duelo nacional– fueron comparados por el Presidente de la República, Mauricio Funes, a aquellos ocasionados por el Huracán Mitch en 1988, que afirmó que “pocas veces se ha registrado un fenómeno de tan grandes consecuencias. En la zona del volcán de San Vicente, la zona más afectada, se registraron 355 mm de lluvias en sólo cuatro horas. Para que tengan una idea más clara, durante el Mitch cayó en cuatro días una cantidad casi similar a la que esta vez se precipitó en sólo cuatro horas”.