El estudio, que se presentó la semana pasada en Madrid por el coordinador de la Obra Social Caja Madrid, José Guirao, apunta que otras “características culturales” propias del país, el modelo familiar y las políticas públicas contribuyen a que, junto con Italia, España sea el país en que los jóvenes se van más tarde de casa de sus padres. A la presentación también acudió Ignacio Calderón, director general de la FAD y Eusebio Megías, director técnico de la entidad.
Los tres representantes del proyecto destacaron que la crisis económica está afectando a las dos principales condiciones que deben darse para que los jóvenes puedan emanciparse: el empleo y la vivienda.
ACTUALMENTE LA TASA DE PARO JUVENIL ALCANZA UN 52,1%
Así, Guirao, Calderón y Megías señalaron que el precio de la adquisición de una vivienda, pese haberse estabilizado o bajado desde 2008, implica una capacidad de endeudamiento “por encima de lo posible” y que optar por el alquiler supondría el 48% de su sueldo.
Con respecto a las causas culturales del retraso de la edad de emancipación, FAD y Obra Social Caja Madrid, subrayaron el “sistema tradicional en el que el proceso de emancipación se contempla como un asunto de toda la familia por realizarse con el apoyo y ayuda de los padres”.
SÓLO EL 55% DE LOS JÓVENES QUE TRABAJAN Y PAGAN UN ALQUILER PUEDEN HACER FRENTE A TODOS SUS GASTOS.
Entre todos estos datos, también son destacables los que señalan la baja tendencia de los españoles a la movilidad geográfica, la concepción negativa de los jóvenes hacia el alquiler al entenderlo como “tirar” el dinero frente a la opción de compra y la baja cantidad de políticas que apoyen el empoderamiento de los jóvenes en España frente a países como Alemania, Reino Unido, Finlandia o Suecia, donde al menos el 22% de los jóvenes reciben algún tipo de beca destinada a este fin.