Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, la relatora
especial de la ONU para las minorías, Gay McDougall, destacó la urgencia de
prestar más atención a la protección de los derechos de las mujeres que afrontan
formas múltiples de discriminación, exclusión y violencia.
Entre las más
vulnerables, la experta de la Comisión de Derechos Humanos destacó a las mujeres
de las comunidades de población minoritaria, ya que su posición de por sí
desventajosa en la sociedad agudiza los problemas de género,
explicó.
Ante este panorama, McDougall pidió a las autoridades
internacionales, nacionales y locales que mejoren las condiciones de seguridad,
las oportunidades y la vida de dichas mujeres.
Recordó que las voces de
estas personas –cuyas vidas han sido marcadas por la discriminación, la
explotación y la violencia– han sido silenciadas por ideologías patriarcales y
por el temor a expresar la precariedad de su situación.
“Los efectos de
la pobreza y el conflicto que afectan profundamente a las minorías crean
condiciones en las que estas mujeres son aún menos respetadas”, recalcó la
relatora.
Como ejemplo citó a las gitanas y las de ascendencia africana.
Estas mujeres, dijo “son las víctimas ocultas de la discriminación y a menudo
son las más desfavorecidas desde el nacimiento hasta la muerte”.
En este
sentido, McDougall subrayó que se deben implementar políticas y programas
efectivos consecuentes con las dinámicas particulares de cada comunidad, etnia o
religión para que no sean desechados por considerarse irrespetuosos de las
culturas.